sábado, 21 de mayo de 2011

A Mexican Safari

This past March, as we were headed out the door of our comfortable casita in the small beach town of Puerto Peñasco, Sonora, in the northwestern corner of Mexico, my husband spotted a last minute post from his cousin. He was selling his Thing. Not just anything, mind you. This was the Thing, a 1971 VW Thing. The Thing, also responding to the name of Safari, Trekker, or “bucket-wagon,” which had always caught my husband’s eye, was now beckoning over the internet and taunting him with his favorite color of burnt pumpkin, or is that rusty rouge…or just orange? A short while later the Thing had changed owners, though our journey was just beginning. The Thing now awaits us nearly 2500 miles away, across the entire spans of Mexico. 
Following two months of contemplating how to go about getting the Thing across the country, the one-way red-eye tickets are bought and packing has begun. Here’s the thing about packing for a cross-country Mexican trip in a 1971 Thing (in 2011), part of the trip may actually be done by bus as you wait to reconnect with the Thing after trailering it part of the way. That is only limiting when packing if you consider how many things to haul around if they can’t be put in the Thing? So, travel backpack circa 1992 it is, and some handy accessory for the computer, cell-phone and other important gadgets of social networking and communication.


A mediados de marzo, ya que casi ibamos de salida de nuestra comoda casita en el pueblo costero de Puerto Peñasco, Sonora, en el noroeste de Mexico, mi esposo vió un mensaje de último momento que había puesto su primo en internet, el primo quería vender su Safari (“La Cosa” en inglés). No es sola una cosa, sino es La Cosa, un safari de 1971. El Safari, también conocido como La Cosa (Thing) en Estados Unidos o Trekker en Inglaterra o hasta “carrito de botes”, siempre le había llamado la atención a mi esposo y ahora lo estaba llamando através del internet, haciéndole ojitos con su color favorito de calabaza quemada, o será rojo oxidado…o simplemente anaranjado?  Un poco después, el Safari ya había cambiado de dueño, aunque apenas estaba por empezar nuestra aventura.  El Safari ahora nos espera a casi 2500 millas (unos 4000 kilómetros) de distancia, pasando por todo el territorio mexicano.
Después de unos dos meses contemplando como iríamos por el Safari al otro lado del país, ya compramos los dos boletos de viaje sencillo de vuelo de media noche y hemos empezado con el proceso de empacar. Ahora la cosa de empacar para un viaje por todo el territorio de Mexico en una Cosa de 1971 (ahora en 2011), es pensar que muy probablemente parte del viaje será por camión mientras esperas reunirte con la Cosa después de mandarlo por remolque. Esto realmente solamente te limita cuando consideras que tantas cosas quieres andar cargando cuando no las puedes poner en la Cosa.  Entonces, decidí por la super mochila de viajero circa 1992 y algún accesorio para poder llevar la compu, el cel, y otros elementos tan necesarios para seguir en comunicación através de las redes sociales.

2 comentarios:

  1. ...gran idea la de crear este blog y compartir su aventura, seguramente nos veremos en elgun punto del trayecto. Saludos..! No olviden el GPS para ubicarlos con exactitud.....Un abrazo..!

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  2. gracias Martin! seguramente nos vemos en el camino...

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